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14 diciembre 2020

EJEMPLO DE APOYO A FAMILIAS EN VULNERABILIDAD DURANTE EL COVID-19

En la Municipalidad de La Pintana, Triple P está disponible como parte del Sistema Lazos, para entregar a sus vecinos apoyo gratuito para la crianza de sus hijos e hijas, principalmente adolescentes. En tiempos de pandemia, este acompañamiento se ha efectuado de modo remoto (por videollamada y contacto telefónico), además de realizarse de manera conjunta con otros servicios comunitarios, con el fin de ofrecer atenciones integrales a padres, madres y cuidadores.

Belén Cárdenas, coordinadora de Triple P en La Pintana, relata que “este año, como a todos, nos tocó un desafío súper potente, que fue realizar el trabajo de implementación en pandemia. El primer gran reto fue el contacto con los usuarios. Esta es una comuna extremadamente vulnerable. Nos dimos cuenta, por ejemplo, que hacer las atenciones –charlas masivas, talleres grupales o sesiones individuales– a través de la plataforma Zoom resultaba imposible, ya que la gente solo tiene acceso a WhatsApp o a Messenger, porque son redes sociales libres. En ocasiones, es todo a través del teléfono. Las sesiones se extendían mucho, por lo que las dividimos en dos. Todo siempre muy conversado con la gente, desde el respeto que les tenemos a los vecinos de La Pintana”.

 

Asimismo, señala que para asegurar que la mayor cantidad de familias pudiera acceder a apoyo en temas de crianza, “establecimos alianzas con actores clave de otros programas y tomamos acuerdos de intervención conjunta”. De este modo, muchos padres, madres y cuidadores que estaban recibiendo ayuda de servicios como el COSAM (Centro Comunitario de Salud Mental) o el PIE (Programa de Intervención Especializada), pudieron acceder también al acompañamiento y guía que ofrecen los profesionales municipales certificados en metodologías de apoyo a la crianza de Triple P. “Trabajamos juntos como cointerventores”, enfatiza Belén Cárdenas, agregando que ha sido de gran ayuda para las familias. “Nos organizamos. Para no saturar a los papás, vamos calendarizando: una semana atiende, por ejemplo, el terapeuta de COSAM y la semana siguiente, nosotros”.

 

“Sí o sí hay avances y cambios –comenta–. Partimos de la premisa de que, como padres, no lo están haciendo mal. En general, las intervenciones con familias suelen ser súper castigadoras, desde lo que no hacen bien, desde lo que les falta. Nosotros somos al revés: rescatamos lo positivo y hemos tenido buena llegada”.

 

Por otro lado, han fortalecido el contacto con distintos colegios, para ofrecer Seminarios (charlas masivas) de crianza positiva: “Se han realizado durante algunas reuniones de apoderados, involucrando a los ‘profes’, a quienes también les sirve mucho la metodología para aplicarla en sus clases”.

 

“Nos quedan hartos desafíos por trabajar, pero hemos tenido muchos avances este año”, concluye Belén Cárdenas, quien –junto al equipo de profesionales de La Pintana– está comprometida con asegurarle a las familias de la comuna el apoyo para la crianza de sus niños, niñas y adolescentes.



¿Qué dicen los padres y madres?

 

Cristián, papá de dos hijos, es uno de los vecinos de La Pintana que decidió buscar apoyo de Triple P a través del Sistema Lazos. “A causa del estallido social y de la pandemia, comencé a estar muy estresado. Ciertas situaciones que pasaban con mi hijo de 13 años se me sumaban a esa cantidad de problemas y no sabía si las estaba resolviendo bien”, cuenta.

 

“Él vive conmigo hace un año y medio –explica– y cuando iba a ver a la mamá, volvía diferente. Por ejemplo, diciendo muchos garabatos. Sé que lo hace con sus amigos, pero a mí no me gusta que hable así conmigo. Yo no soy alterado, resuelvo los problemas conversando. Le he enseñado a mi hijo que siempre que tengamos un conflicto, él me puede exponer sus argumentos y podemos llegar a acuerdos. La persona que me atendió (el facilitador de Triple P) me dijo que lo estoy haciendo muy bien y eso me ayudó a reafirmarme y ganar más confianza como papá”.

 

“Antes se usaba la correa para intentar corregir a los hijos, pero yo no lo hago así, entonces conmigo no tiene ataques de rebeldía. Cuando está mal, hablo con él unos 10 o 15 minutos, y cambia. Reconoce que se equivoca y yo también soy consciente de que puede volver a hacerlo”, añade.

 

Según su experiencia, “recomiendo Triple P a aquellas personas que no saben cómo afrontar ciertas situaciones con sus hijos o hijas”.

 

Asimismo, Natalia, también vecina de La Pintana y mamá de un niño de 9 años, señala que la relación con él ha mejorado mucho luego de hacer Triple P a través del Sistema Lazos. “Desde que falleció su papá, empezó a tener muchos cambios de actitud, peleaba con los profesores, estaba rebelde y a mí me costaba mantener la calma”, relata.

 

“Antes de hacer el programa, todo era malo. Ahora, en cambio, es bueno –comenta–. Mi hijo ha estado más tranquilo y yo he aprendido a tener más paciencia. Si se enoja, espero que pase y hablamos, conversamos. Ha estado mejor. Con la pandemia, no ha ido al colegio y a veces le cuesta estudiar, pero igual lo hace”.

 

“Vivimos con mis abuelos y con su tía, que es como una segunda mamá para él, y a todos nos han servido mucho los consejos que nos dieron en el programa. Además, nos enseñaron a llevar un registro de los avances y de los posibles problemas. Lo recomiendo a otras familias, porque ayuda mucho. A mí, por lo menos, me ha ayudado bastante”.